Conversación con el Lic. Salvador Romani, Decano Emérito del Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio
Po Angel Cristobal / From the Riverside
El periodismo cubano en el exilio tiene nombres que se han convertido en pilares de ética, resistencia y memoria. Uno de ellos es el Licenciado Salvador Romani, Decano del Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio, una institución que durante décadas ha preservado la dignidad profesional de quienes debieron abandonar la isla y reconstruir su oficio en libertad.
Romani pertenece a una generación que ejerció el periodismo bajo censura y que, al llegar al exilio, asumió la responsabilidad de reconstruirlo desde la verdad, acompañando a cada comunicador que ha debido rehacer su vida lejos de su país. Su voz es, hoy, una referencia indispensable para entender el papel del exilio en la defensa de la libertad de expresión y la identidad profesional de los periodistas cubanos dispersos por el mundo.
En From the Riverside, tuvimos el honor de recibirlo nuevamente para conversar sobre el presente y el futuro del CNP en Exilio, sus desafíos y su misión histórica.
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El papel histórico y ético del Colegio
Romani explicó que el Colegio nació como una respuesta natural del exilio: un espacio para proteger la profesión, mantener la ética y resguardar la memoria del periodismo cubano libre. “El Colegio representa un hogar profesional para quienes salieron de Cuba sin renunciar a su vocación”, señaló. Para muchos periodistas recién llegados, esta institución ha sido un puente entre la ruptura y la reconstrucción, un lugar donde la identidad profesional se reafirma y donde la solidaridad se convierte en herramienta de resistencia.
La situación actual: membresía, actividad y presencia comunitaria
El Decano reconoció que el Colegio atraviesa una etapa compleja. La membresía ha cambiado con los años, las dinámicas del exilio se han transformado y la comunidad enfrenta nuevos retos. Sin embargo, la institución continúa activa, presente en eventos culturales, conmemoraciones históricas y espacios de diálogo donde el periodismo independiente sigue siendo protagonista.
Romani destacó que, aunque el Colegio mantiene su relevancia, es necesario fortalecer su presencia pública y ampliar su alcance entre los periodistas más jóvenes.
Desafíos para mantenerse unido y representativo
Entre los principales desafíos mencionó:
- La dispersión geográfica del exilio cubano.
- La falta de relevo generacional dentro de la institución.
- La necesidad de adaptarse a nuevas plataformas y lenguajes digitales.
- La urgencia de mantener cohesión en un contexto político y social cambiante.
Romani subrayó que el Colegio debe seguir siendo un espacio de encuentro, no solo histórico, sino también contemporáneo.
La incorporación de nuevas generaciones
El Decano reconoció que ha sido difícil integrar a los periodistas cubanos que llegan recientemente al exilio. Muchos se insertan de inmediato en dinámicas laborales que les dejan poco tiempo para vincularse con instituciones históricas. Otros desconocen la existencia del Colegio o no comprenden su importancia simbólica.
Aun así, Romani insistió en que el Colegio está abierto a todos: “La puerta está ahí. Lo que necesitamos es que las nuevas generaciones la crucen”.
Revitalización y modernización
Para enfrentar estos retos, el Colegio trabaja en iniciativas de actualización institucional, entre ellas:
- Modernizar su presencia digital.
- Crear espacios de formación y mentoría.
- Establecer alianzas con medios del exilio.
- Promover actividades que conecten a periodistas veteranos con jóvenes comunicadores.
Romani enfatizó que la modernización no implica renunciar a la esencia del Colegio, sino fortalecerla para que siga siendo útil y vigente.
Defensa de la libertad de expresión
El Colegio continúa siendo un referente en la defensa de periodistas perseguidos o silenciados en Cuba. Desde el exilio, la institución denuncia violaciones a la libertad de prensa, acompaña a comunicadores que enfrentan represalias y mantiene viva la memoria de quienes han sufrido censura o encarcelamiento por ejercer su profesión.
“Mientras exista un periodista cubano sin libertad, el Colegio tiene una misión que cumplir”, afirmó Romani.
Alianzas dentro del exilio cubano
El Decano destacó la importancia de fortalecer vínculos con otras organizaciones del exilio, tanto históricas como emergentes. La colaboración —dijo— es esencial para amplificar la voz del Colegio y para sostener su labor en un momento en que la comunidad cubana enfrenta nuevos desafíos políticos y sociales.
La visión para el futuro
Romani imagina un Colegio renovado, activo, conectado con la realidad digital y con capacidad de atraer a las nuevas generaciones. Una institución que preserve la memoria, pero que también impulse el futuro del periodismo cubano libre.
“El Colegio debe seguir siendo un faro. Un lugar donde la profesión se respeta, se defiende y se honra”, expresó.
Mensaje final a los periodistas cubanos
El Decano envió un mensaje claro y emotivo: “A los periodistas cubanos, dentro y fuera de la isla, les digo que sigan informando con dignidad y verdad. El periodismo es más fuerte que la censura, y la verdad siempre encuentra caminos”.
También hizo un llamado a la comunidad del exilio para apoyar la continuidad del Colegio, recordando que la preservación de la identidad profesional es parte esencial de la lucha por la libertad de Cuba.
Cierre
Agradecemos profundamente al Licenciado Salvador Romani por su participación y por la claridad con la que expuso la situación actual del Colegio de Periodistas Cubanos en el Exilio. Su labor continúa siendo esencial para la defensa de la profesión y de la libertad de expresión.
Gracias a nuestra audiencia por acompañarnos en From the Riverside, transmitido por Community News, con el respaldo de Manny Cid y los hermanos Miller, representantes de este distinguido canal.



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